"La belleza salvará al mundo" Prólogo a "Beethoven y Dostoievski"

Por: Gabriel Moreno González


En 1945 un joven soldado francés paseaba por las ruinas de la que hasta entonces había sido capital de Alemania. Una Berlín ensangrentada, sucia y gris, tremendamente gris, iba pasando por su triste mirada. «¿Cómo hemos llegado a este punto?», se preguntaba sin cesar mientras olía aún la pólvora de la guerra, incienso de aquellos días. Toda la ciudad que durante tanto tiempo había sido el centro del pensamiento europeo quedaba reducida a unos cuantos muros agujereados por las balas que intentaban mantenerse en pie en medio de la devastación. El soldado, cabizbajo, paseaba meditabundo por aquellas calles sin nombre mientras las lágrimas caían al suelo gris y al frío barro. Y sin embargo, en medio del más siniestro silencio, una melodía familiar se empezó a abrir paso entre las columnas de humo y el olor a pólvora. Inexplicablemente, las tropas rusas habían colocado grandes altavoces en la ruinosa Puerta de Brandenburgo, de los que brotaba, con inusitada fuerza irrumpiendo en el silencio, la melodía más bella que hombre alguno pueda escuchar. Era Beethoven.

En aquella particular Novena Sinfonía, el soldado, de nombre Edgar Morin, encontró el sentido de su vida. Y es que allí estaba, en los precipicios de la historia humana, allí estaba la belleza pura, la música con la intención de proclamar bien alto el aforismo wagneriano «si tuviéramos la vida, no necesitaríamos del Arte. El Arte comienza justo donde termina la Vida». Porque en efecto, cuando ya no había justificación alguna para el existir después de Auschwitz, allí afloró el arte, justo donde terminaba la Vida.

En torno a ello parece girar también la historia de nuestro héroe, el inmortal Beethoven. Cuando su existencia se desvanecía, cuando había perdido el vigor que le caracterizaba y ya nadie le quería, viejo y sordo, enfermo y solitario, escribió aquella eterna melodía. Nadie podía creer que al final la belleza reinaría sobre su atormentada vida. Con su última sinfonía se reconcilió consigo mismo y, lo más importante, con los hombres. Si hay algo que caracteriza a Beethoven es su pertenencia a esa línea de pensadores y artistas, tan bien trazados por Steiner, que se han enfrentado, de uno u otro modo, a los misterios más profundos e insondables del hombre, aquellos que han intentado dar respuesta a sus preguntas más esenciales, aquellos que, en definitiva, han intentado situar al ser humano en lo inefable del universo. Para ello se han servido de las diversas formas del arte, como la literatura o la música, distanciándose de las corrientes imperantes en sus respectivas épocas y de los convencionalismos absurdos de sus disciplinas. Beethoven nos dirá al final de sus días que su obra no es más que un solitario diálogo con Dios, un puente con el misterio del hombre y su presencia en el universo. Toda su obra es el resultado de ese permanente diálogo, enriquecido, y no empobrecido, por los demonios que siempre lo persiguieron. Del poderoso drama que es su agitada vida partirá precisamente la fuente de la que emana su arte único e inigualable.

La falta de armonía, de una línea segura y estable en el devenir de su existencia, muy al contrario del positivismo imperante, la comparte con el genio ruso Fiodor Dostoievski, cuya frase más enigmática encierra para muchos el porvenir de la humanidad y que caracteriza, como ninguna otra, la esencia de Beethoven: «la belleza salvará al mundo». Con esta sencilla pero insondable sentencia, Dostoievski nos deja abierta la puerta del gran misterio que es el hombre.

¿Por qué la belleza? Pero, ¿qué es la belleza?

Acudamos a la memoria, a la historia. Recordemos sin temor las trágicas escenas que narrara en su día Beevor sobre el sitio de Leningrado, porque allí encontraremos las respuestas a tan presuntuosas preguntas.


Hitler siempre tuvo dos obsesiones: acabar con el pueblo judío y borrar de la faz de la tierra la ciudad de San Petersburgo, entonces llamada Leningrado. Era incapaz de comprender, simplemente, que un pueblo al que consideraba como raza inferior, el ruso, pudiera haber construido una ciudad que era la envidia en belleza, suntuosidad y cultura del resto de ciudades europeas. ¿Cómo ese pueblo esclavo, semejante a las ratas, había engendrado tal maravilla?

Por ello, en plena II Guerra Mundial y con el comienzo de la invasión soviética, Hitler ideó el siguiente plan: asediar la ciudad hasta dejar morir de hambre a sus habitantes para, después, destruirla hasta borrarla del mapa, piedra a piedra. Y el cerco a Petersburgo, a Leningrado, empezó. Meses y meses de asedio, de bombardeos y de aislamiento, constituyen quizás uno de los ejemplos más abominables y despreciables de la historia humana. Ni una mísera rodaja de pan logró entrar en una ciudad de millones de habitantes. Los siempre orgullosos petersburgueses vieron atónitos cómo el hambre iba poco a poco matándolos sin piedad. Los cadáveres se aglutinaban en las calles. Miles de personas morían día a día. Caballos, perros, ratas, y hasta el caucho de las ruedas, intentaban paliar sin éxito la sombra de la hambruna.

Pero la que fuera la ciudad de Dostoievski dio una lección al mundo. Después de ocho meses de hambre y miseria, en medio de su más trágica existencia, cuando es más, su propia existencia se balanceaba al borde del acantilado que es la historia, San Petersburgo, Leningrado, renació de sus cenizas gracias al arte, a la música. La ciudad comprendió el sentido de la frase de su más ilustre escritor y la reveló al mundo.

Aunque los bombardeos y el hambre no cesaran, un día los teatros abrieron. Mostraron todo su esplendor en medio de aquella vorágine de barbarie para recibir a cientos de pálidos y cadavéricos petersburgueses que aprovecharon la ocasión para desenterrar sus más lujosas galas. Una marea de fantasmas cerca de la inanición, al borde de la desesperación más absoluta, se acercó al teatro entre las calles destruidas. Pero, ¿qué locura fue aquella?


Iban, fueron, para escuchar música. Por un día, apartarían el hambre y la muerte para dedicar todos sus sentidos al arte. La orquesta tocaría la Sinfonía nº 7 de Shostakovich, compuesta durante el propio asedio en honor a San Petersburgo y a la resistencia del pueblo ruso. Como nos narra Beevor, fue un espectáculo macabro. Cuando los cadavéricos petersburgueses entraban en el teatro, el color oro del telón se reflejaba en sus demacradas caras, cuyos ricos vestidos no eran capaces de ajustarse a la nueva figura enflaquecida de sus dueños. Los músicos, detrás de los trajes y las galas, apenan podían sostener los instrumentos...

Y allí, como unos años después en la destruida Berlín, en medio del horror, comenzó la música. Nadie podía creer que aquella melodía, que aquella belleza, pudiera oírse en la ciudad sitiada que tras largos meses de asedio se debatía entre la muerte y la desesperación. La música seguía, los tonos subían y bajaban rozando el aire del teatro. Se veían las lagrimas caer de los párpados de muchos asistentes, emocionados por aquella melodía celestial. Gracias a la radio, el mundo entero quedó atónito al escuchar cómo, entre la prodigiosa música de Shostakovich, sonaban las bombas sobre la ciudad; al escuchar, simplemente, tanta belleza en medio de tanta crueldad. Pasados unos minutos, el director ya no pudo sostener la batuta, pero la orquesta continuó hasta que finalizó la sinfonía entre aplausos y desmayos de los asistentes. Son conocidas ya las historias que, al acabar la guerra, narraron los soldados alemanes que participaban en el cerco. A muchos de ellos, escuchando la radio, se les cayeron las lágrimas mientras sostenían el fusil que apuntaba a la ciudad desde donde partía aquella belleza.

El director de la orquesta, que apenas sobrevivió a la interpretación por el hambre que carcomía sus entrañas, se dirigió al finalizarla a uno de sus compañeros y le susurró: «aún somos los hijos de Prometeo»... Y en efecto, después de tanta sinrazón en aras de la razón absoluta, después de que el significado mismo de lo humano quedara mancillado en los altares de la guerra, el ser humano seguía siendo hijo de Prometeo. El arte, la música....la belleza al fin y al cabo, venció a la destrucción. Salvó al mundo.

¿Explica ello el aforismo inabarcable de Dostoievski que da título a este breve reseña? No. Por supuesto que no. Si no, no sería una reseña. Dejemos pues a la obra que nos complazca intentando desentrañarlo a través de la inigualable vitalidad de Beethoven, al que Schiller calificara como «maestro de Vida». Sea pues.


Accursio 2012




Grupo universitario español de investigación, docencia y práctica del Derecho Internacional Privado


Spanish University Group of Research, Teaching & Practice on Private International Law Always in the Vanguard of Private International Law


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COMENTARIOS EN LA ZONA DE APUNTES

Michelle, que tal? Gracias por la admisión es que cambie el correo hace tiempo. Tengo apuntes de 2º Grado en derecho para compartir, ¿Como puedo hacerlo? un beso

ZONA DE APUNTES
BIBLIOTECA CENTRAL CAMPUS UEX
Salón de actos

CÁCERES

Martes 23 de octubre, 12:30 horas.

Intervendrán: ALBERT NOGUERA (profesor de Derecho Contitucional de la UEx), GABRIEL MORENO (ATTAC-España), y ALFONSO PINILLA (profesor de Historia Contemporánea de la UEx).

Acto inaugural de la Semana de lucha por los derechos sociales "Extremadura no se vende".



Pancartas de no a los recortes educativos y las abusivas tasas universitarias, así se marcha por Madrid. En la Universidad de Barcelona, la Autónoma y la Politécnica de Cataluña, aulas vacías de alumnos. En San Sebastián los estudiantes, profesorado asociado y personal universitario protestando ante la Delegación de Educación del Gobierno vasco. En la Universidad de Valencia estudiantes y profesores interinos, en protesta por los recortes y suspensión del acto de inauguración del año académico. También en Murcia suspensión del acto de apertura del curso académico. En nuestra universidad se ha llevado a cabo el rechazo a las autoridades académicas y las medidas adoptadas.
Como podemos ver la indignación y la impotencia ya va albergando en muchas personas, quien piense que esto es pasajero, ya puede ir cambiando de idea…parece…y es ya una realidad.
En el círculo que más nos atañe, a nivel de facultad, ese lugar donde nos estamos formando, antes que profesionalmente, quiero creer, como personas, nos están enseñando uno de los valores más rastreros de todos los que nos podían enseñar, el abuso, y ¿abuso porqué?, no se puede exprimir tanto los propios frutos de tu huerta, nos van a enseñar SI!!!, pero, aparte, de en un sistema pésimo de enseñanza en donde lo que impera es crear cualificados profesionales ( y malamente) y descualificados intelectuales, y a un coste desproporcionado, y pendiente como es nuestro caso ahora que en cada trimestre se nos una un nuevo gasto adicional a todos los que ya hemos hecho frente, el que pueda hoy en día …y estos gastos debido a la falta de palabra de discursos pasados, ahora visto desde la perspectiva del tiempo fruto de la improvisación y el querer apaciguar a las fieras (nosotros).
STOP!!!! ….Reflexiono y pienso con vosotros…nosotros estamos mal pero como van a estar esos chavales que ahora empiezan un Bachillerato con la ilusión de llegar a la Universidad…hacia dónde va esto… las huelgas son perfectas, son la expresión en estos momentos de un malestar generalizado pero… ¿creéis que incordiaremos y cambiaremos esto con unos días de huelga? (que sin dudarlo éstas son el germen de todo cambio) pero creo que este problema que nos azota está ya más que germinado.
No seré yo quien tenga la solución…sino todos la tenemos, pero para eso todos tenemos que tener consciencia de lo que nos está pasando y lo que nos pasará, quizás ¿una sociedad de enseñanza de élite en donde con mayor recurso tendrás derecho a recibir la enseñanza antes que una persona con menos recursos, encima en una Universidad Pública? ¿Se vulneraría el artículo 27 de la CE al derecho de educación? ¿No es básica también en alguna medida la educación obligatoria para la relevación generacional, intelectual y profesional?
Por todo esto y desde mi humilde e inculto pensar, aunque cada vez intento que sea menos, TODOS, el mayor que ya no tenga problemas económicos para costearse su matrícula, cursos, libros…, el joven que tenga ayuda de sus padres, el joven que no tenga ayudas y quizás no pueda cursar o a medias sus estudios, el que no se lo haya planteado antes, debemos poner frente a esta situación, ¿ cómo hacerles ver y de forma activa que nosotros somos su poder y sin nosotros se rompió el bolsillo de Oro?



Virginia Rodríguez Macías

NUEVOS APUNTES 4º GRADO DERECHO

Por fin apuntes de las asignaturas de 4º grado derecho, son de Licenciatura pero nos servirán de guía frente a los contenidos que demos en Grado. Agradecimientos al alumno que a colaborado para que podamos aprovecharlos.

Profesores que impartirán las clases de este último curso según programa facilitado por la Facultad


Cuarto Grado en Derecho

OBLIGATORIAS

Derecho Procesal II: Maximo Pérez Muñoz / Estafani López
Derecho Penal II: Emilio Cortes Bechiarelli
Derecho Mercantil II: Mª Antonia Arroyo Fernández
Derecho Internacional Privado: Mª Mercedes Sabido Rodriguez
Derecho de Sucesiones: Manuel Peralta / Antonio Román García

OPTATIVAS

Procesal Laboral : Angel Arias Dominguez
Procesos Especiales y Resolución Extraprocesal de conflictos : Jesús Santos Vijande
Libertad ideologica y religiosa en la UE: Rafael Candalija Valencia
Derecho Penal Economico: José Luis Serrano Gonzalez Murillo
Derecho de la Competencia: Matilde Sanchez Gutierrez
Derecho Bancario y del Seguro: Juan Jose Soto
Organizaciones Internacionales: Manuel Moran Rosado
Derecho Comparado: Mª Teresa Gonzalez Palenzuela / Antonio Silva


Por Paco Fernández

Antígona en las calles




Siempre ha existido, y siempre existirá, el atávico conflicto entre el gobierno de lo justo y el gobierno de los hombres, entre razón y voluntad. La tragedia griega de Antígona representa uno de sus primeros enfrentamientos y, en buena medida, encierra el sentir de nuestros días. Valga recordarla.
Ante la supuesta traición llevada a cabo por Polinices, el rey Creonte ordena abandonar injustamente su cadáver a merced de los cuervos, vulnerando así la sagrada tradición griega. Antígona, hermana del desdichado Polinices, decide desobedecer al rey y enterrar dignamente a su hermano. ¿En qué se fundamenta la heroína griega para rebelarse contra el gobierno de los hombres? «Cuando las leyes humanas sean injustas, estamos legitimados para desobedecerlas», viene a decir Antígona anticipándose a los ilustrados de uno y otro lado del Atlántico.
La Constitución, como norma suprema cuyo origen directo reside en el pueblo, dulcifica las diferencias y acerca ambos polos. En el momento constituyente, ese indefinido pueblo decide qué es lo naturalmente justo y qué se tiene que elevar al más alto grado de protección y reconocimiento. El fin: evitar que el gobierno de los hombres posterior vulnere lo que se considera intangible, el gobierno de lo justo. Si en la Grecia de Creonte hubiera existido una constitución que prohibiese la humillación de los muertos y reconociese su dignidad, Antígona se hubiera ahorrado el suicidio.
En nuestro particular y polémico momento constituyente de 1978 se establecieron en 69 artículos las reglas básicas que iban a regir el Estado y la convivencia de los españoles, petrificando lo considerado entonces como justo y atando con ello a los posteriores gobiernos. Aunque la idoneidad del proceso y de eso que han venido en llamar “Transición” es cuanto menos discutible, no podemos olvidar que tenemos una Constitución y que, nos guste o no, está para cumplirse. O en teoría.
Mientras leen estas líneas, un Creonte gallego refugiado en la Moncloa dinamita los principios (y los valores) que la Carta Magna consagró en las postrimerías del franquismo. La versión griega de Rajoy, al menos, no temía vulnerar una norma positiva, sino únicamente contrariar lo que el común de los griegos entendía como lo justo y natural. Pero esta versión nuestra tan castiza y de sacristía no solo tiene delante una Constitución escrita y clara, sino que además la conoce a la perfección gracias a su inigualable testa registral. ¿Cómo puede entonces vulnerar sistemáticamente la Constitución?
Hace más de doscientos años, en la Francia prerrevolucionaria, un joven abogado, de nombre Danton, se acercó a un café de París donde un envejecido Benjamín Franklin discutía acaloradamente sobre la recién redactada Declaración de Independencia. El que luego fuera líder revolucionario le preguntó al americano, y no de muy buenas maneras, para qué servía la Declaración, si solo era un papelajo y no tenía detrás un ejército que la defendiera, a lo que el inventor del pararrayos contestó: «Se equivoca. Tras esta Declaración hay un poder considerable, eterno: el poder de la vergüenza». De la vergüenza de saber que se está vulnerando lo que todos consideramos justo.
Sin embargo, ¿dónde está la vergüenza en los miembros de este (des)gobierno germanófilo? ¿En los aplausos que recortan nuestros derechos? ¿En las salidas de tono de sus acólitos? No. Simplemente, no tienen vergüenza.
De los ataques a la Constitución que estamos viviendo, desde amnistías fiscales a reformas laborales pseudomedievales (todo ello aderezado con una buena cantidad de decretos-leyes sin habilitación alguna), el más importante lo constituye la rendición del poder político ante el gran capital transmutado en Unión Europea e instituciones financieras.
«La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado», reza el primer artículo de nuestra Carta Magna. Pero esta soberanía nacional se vuelve irreconocible cuando el gobierno elegido por el pueblo rinde pleitesía a los intereses financieros de una pequeña oligarquía plutocrática que se erige en la dueña y señora de Europa. Un informe del FMI o Moody´s, elaborado por un grupo de economistas de dudoso prestigio pero reconocible ideología, o un artículo del Financial Times (siempre que no sitúe España en África), pesa más que los principios y valores que el pueblo español consagró en la Constitución. Igualdad, libertad, justicia…principios que decaen ante el más leve alarido de eso que llaman «mercados».
Como nuestro (neoliberal-católico) gobierno de los hombres ya no se comporta como tal, sino como instrumento que vulnera sistemáticamente lo considerado justo e inviolable, los ciudadanos tienen el derecho, es más, tienen el deber, de restituir la vinculación entre soberanía y poder, de recuperar la esencia de la democracia. Ante los ataques a la Constitución y al principio democrático, ante las tropelías de nuestros gobernantes y, sobre todo, ante el robo de nuestra soberanía a manos de una élite financiera sin escrúpulos, debemos seguir el ejemplo de Antígona sin temor. Aquella Declaración de Independencia, de la que el viejo Benjamín Franklin se enorgullecía, nos recuerda en qué consiste la democracia en uno de las más sublimes proclamaciones de la historia.
«Que para garantizar los derechos, se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se haga destructora de estos principios, el pueblo tiene el derecho a reformarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno que se funde en dichos principios».
Aun así, cualquier enfervorecida legitimación del «pueblo» frente a los «gobernantes» a modo de proclama puede devenir en radicalismos oscuros de difícil justificación. La prudencia ha de ser, como siempre, el camino. No obstante, si el gobierno destruye cada viernes, poco a poco pero sin pausa, los principios y valores constitucionales entregando la soberanía a agentes externos, los ciudadanos, únicos titulares de esa soberanía, estamos habilitados para recuperarla. Pero, ¿acaso el gobierno no ha sido elegido por una abrumadora mayoría de españoles que lo legitima? Por supuesto. La obediencia de los ciudadanos en una sociedad democrática es también una responsabilidad derivada de la propia capacidad de elección. Sin embargo, ésta nunca puede subvertir lo establecido en el momento constituyente o, lo que es lo mismo, ningún gobierno, por legitimado que esté, puede vulnerar o modificar subrepticiamente la Constitución en tanto norma suprema que posee la máxima legitimación posible: la que la ciudadanía le otorgó directamente. ¿Los millones de españoles que votaron al actual gobierno quieren otra Constitución (todavía) más favorable al capital o, simplemente, traspasar la soberanía a manos tecnoneoliberales?, pues entonces actívese un nuevo proceso constituyente. De lo contrario, todo ataque al fundamento de la democracia, cual es la vinculación entre representantes y representados, ha de entenderse como en su día hiciera Franklin.
Si nuestros gobernantes han perdido la vergüenza, hemos de hacérsela recuperar, aunque sea en las calles. En los ojos de cada desempleado, manifestante, enfermo, estudiante, obrero o funcionario, de cada ciudadano harto de pagar una crisis que no ha creado, puede verse el orgullo de saber que, como Antígona, lo justo está de nuestra parte.

Gabriel Moreno González

ATTAC España
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HASTA EL PRÓXIMO CURSO. ¡MÁS NOVEDADES A LA VUELTA!
NOTAS:

<1> Se descartan así otros objetivos, como el desarrollo económico o la lucha contra el desempleo, que sí aparecen con el mismo valor en otras bancas centrales. A modo de ejemplo, la Reserva Federal de los EEUU (FED, por sus siglas en inglés) tiene como objetivos prioritarios y en el mismo nivel, la lucha contra altas tasas de inflación y el desarrollo económico del conjunto de la nación. En base a ello, la FED no duda en implementar políticas expansionistas (rebajas de tipos de interés facilitando así el crédito v.g) para combatir el desempleo o la recesión económica, a pesar de aumentar la inflación por la expansión monetaria derivada del aumento del crédito y la financiación.

<2> Entre los «padres del BCE» y, en general, entre los responsables económicos de la UE, abundan trayectorias profesionales a medio camino entre la administración pública y las grandes corporaciones financieras, como es el caso del propio Draghi (antiguo vicepresidente de Goldmand Sachs para Europa), su antecesor Wim Duisemberg (ex-vicepresidente de Rabobank), el ex-comisario Martin Bangemann (fichado luego por Telefónica) o el también ex comisario Pedro Solbes (hoy consejero de Barclay’s Bank), entre muchos otros casos. Para una perspectiva general del problema de las «puertas giratorias» entre las instituciones europeas y el mundo corporativo, vid. ALTER-EU (Alliance for Lobbying Transparency and Ethics Regulation in the EU), Bursting the Brussels bubble: the battle to expose corporate lobbying at the heart of the EU (disponible en www.alter-eu.org/book/bursting-the-brussels-bubble)

<3> Art. 123 Tratado de Funcionamiento de la UE y 21.1 de los Estatutos.

<4> El art. 283.2 TFUE determina un mandato para los miembros del Comité Ejecutivo de 8 años no renovables, y el art.14.2 de los Estatutos exige a los Estados miembros que el mandato de los gobernadores de sus respectivos bancos centrales nacionales, en tanto miembros del Consejo de Gobierno del BCE, no sea inferior a cinco años.

<5> Art. 11.2 Estatutos.

<6> Esta situación ha llevado a muchos eurodiputados a proclamar la inutilidad de las comparecencias de los miembros del Comité Ejecutivo, quienes, además, se escudan en un discurso repleto de tecnicismos económicos, ambigüedades y generalizaciones.

<7> Art. 23 de los Estatutos.

<8> Decisión del Banco Central Europeo de 4 de marzo de 2004, relativa al acceso público a los documentos del BCE. Esta decisión es un canto a la arbitrariedad de los miembros de la institución, pues amplía considerablemente la casuística para denegar el acceso a los documentos del BCE incluso cuando pase ese nada despreciable plazo.

<9> Art. 27 de los Estatutos.

<10> Es fundamental el estudio sobre el déficit democrático del BCE de GORMLEY, L., y DE HAAN, J.: «The democratic deficil of the European Central Bank», European Law Reviw, Vol.21, 1996, p.95.

<11> MARTÍNEZ DALMAU, Rubén, La independencia del Banco Central Europeo. Tirant lo Blanch, Valencia, 2005, p.12.

EL LEVIATÁN EUROPEO







Todas las semanas, la cara compungida de un ínclito italiano se asoma a los televisores para flagelar las economías europeas. Reformas estructurales, recetas, medidas de ajuste, consolidación fiscal....expresiones ellas que, incardinadas en un discurso oscuro, ambiguo y técnico, brotan de sus labios para ser recibidas con temor por el gran capital, los ciudadanos de a pie y los gobernantes del viejo continente. La economía entera tiembla ante sus declaraciones, las bolsas suben o bajan según las arrugas de su cara, el tono de su voz decide el éxito o el fracaso de las subastas de deuda de los Estados.

Ante ello, en una mentalidad ínfimamente democrática deben formularse automáticamente al menos tres preguntas: ¿qué político es ese? ¿por qué atesora tanto poder en sus manos? ¿cuál es el origen democrático de su legitimidad? Las respuestas en este caso son tan sencillas como complejas: no es un político, nada ni nadie controla su poder y su origen no se fundamenta en legitimidad alguna. Es Mario Draghi, presidente de esas siglas tan manidas y odiadas del BCE.

El Banco Central Europeo del señor Draghi es un Leviatán indómito cuya inadmisible e ilimitada independencia constituye el escudo idóneo donde se protegen de la política el neoliberalismo más rancio y el pensamiento económico más ortodoxo. Desde la fría sede alemana (cómo no) se dirigen y controlan las políticas de austeridad que pauperizan al pueblo europeo y se somete al yugo de la vergüenza y el castigo injustificado a naciones enteras. La causa que permite la sinrazón actual no es otra que su intangible independencia.

Los dos órganos rectores sobre los que pivota la composición del BCE, el Comité Ejecutivo y el Consejo de Gobierno, gozan de una autonomía sin precedentes en los sistemas democráticos occidentales, justificada, al menos para sus defensores, por la elevación de la lucha antiinflacionista como objetivo último (y único) del Banco Central.<1> Evitar que los políticos acudan al BCE para realizar políticas expansionistas o financiar su propio déficit presupuestario, lo que aumentaría la inflación considerablemente, se convierte en el pretexto idóneo para consagrar la independencia de la institución. Como garantía, los doctos creadores <2> del andamiaje comunitario articularon en los Tratados y en los anejos Estatutos del BCE toda una serie de complejos mecanismos e instrumentos que a continuación intentaremos analizar.

La posición jurídica que a priori ostenta el BCE en el conjunto de la UE supone el primer peldaño de un firme edificio de garantías e inmunidades. La inclusión de sus prolijos Estatutos como protocolo anexo a los Tratados otorga al BCE una especial rigidez normativa en tanto su regulación reviste el mismo valor jurídico que aquellos, siendo necesario para su modificación el más alto grado de compromiso entre los Estados miembros. Es en estos rígidos Estatutos elevados al más alto valor normativo donde se configuran detalladamente las distintas formas de independencia.

Independencia institucional

El artículo 7 de los Estatutos establece que «ni el BCE, ni los Bancos Centrales nacionales, ni ningún miembro de sus órganos rectores recabarán ni aceptarán instrucciones procedentes de las instituciones, órganos u organismos de la Unión, de ningún Gobierno de un Estado miembro ni de ningún otro organismo». He aquí la piedra angular sobre la que gira la independencia del BCE respecto del poder político en sus dos niveles, comunitario y estatal, los cuales, además, se tienen que comprometer a «respetar este principio y a no tratar de influir sobre los miembros de los órganos rectores del BCE o de los Bancos Centrales nacionales en el ejercicio de sus funciones».

Es cuanto menos curioso el silencio que guardan los Estatutos en torno a los poderes fácticos o privados que sí podrían, y de hecho pueden, influir en el BCE y socavar su independencia. Se trata por tanto de una independencia institucional que solo se formula en relación con el temido poder político democrático, transparente y, sobre todo, soberano, pero que no guarda ninguna previsión en torno a otras posibles (y probables) oscuras influencias sobre una institución que, recordemos, es clave en el sistema bancario y financiero. Así, una recomendación pública del Parlamento europeo al BCE desata las iras de todo el entramado comunitario y puede conllevar hasta responsabilidades, mientras que una reunión secreta entre los miembros del BCE y destacados representantes de la banca (a la que tiene precisamente que regular) pasa completamente desapercibida, cuando no recibe elogios por «la confianza de los mercados».

Independencia funcional


La otra cara de la independencia del BCE viene constituida por su plena autonomía en el desarrollo de los objetivos propuestos sin necesidad de acudir a otra institución para hacer efectivas las funciones que tiene encomendadas. En este sentido es de destacar, y más en los tiempos que corren, la prohibición expresa que realizan los Tratados y los Estatutos de adquirir directamente deuda pública de los Estados miembros. <3> Como es bien sabido, una de las formas tradicionales de financiar la deuda pública de los Estados era recurrir a los bancos centrales, quienes a costa de aumentar la inflación resolvían temporalmente los problemas de liquidez de la res publica. Con esta prohibición se persigue ahora consolidar la estabilidad de precios y aumentar al tiempo la independencia del BCE respecto de las necesidades políticas, lo cual acarrea no pocos problemas que, en la actual coyuntura económica, dejan indefensa a una Europa asediada por los carroñeros y delincuentes de guante blanco.

Independencia personal


Sin embargo, todo ello sería papel mojado si no se proyectasen tales garantías también sobre las personas físicas que integran el BCE. En este sentido, el espíritu de los Tratados es claro: los miembros del BCE, incluidos los distintos gobernadores de los bancos centrales nacionales (que forman el Consejo de Gobierno), han de estar revestidos por una especial y radical independencia respecto de aquellos que los eligen (los dirigentes políticos). Para garantizarla, se establecen mandatos relativamente largos <4> y no renovables y unas causas de cese estrictamente tasadas y ajenas a criterios de oportunidad política. De este modo, por ejemplo, el cese de los miembros del Comité Ejecutivo solo queda reservado para el caso en que «dejaran de reunir los requisitos exigidos para desempañar sus funciones o si en su conducta se observara una falta grave», en cuyo caso sería el Tribunal de Justicia de la UE el legitimado para llevar a cabo la separación del cargo, siempre que así lo solicite el Consejo de Gobierno o ¡el propio Comité Ejecutivo! Es decir, no solo se priva a los poderes democráticos de su posible revocación, sino que además ésta solo puede darse por el cumplimiento de unos conceptos jurídicos indeterminados (¿qué es falta grave?) que deben ser examinados en sede jurisdiccional si, y solo si, el propio BCE así lo desea. Recurriendo al símil, imaginémonos que los miembros del Gobierno de España solo pudiesen ser revocados por el Tribunal Supremo cuando el Consejo de Ministros, del cual forman parte, diera su visto bueno y solo si tales miembros incurriesen en una falta grave considerada como tal por el Tribunal a falta de una tipificación más exhaustiva.

Privar al poder político de la facultad de cesar a los integrantes del BCE acarrea, per se, graves consecuencias desde el prisma constitucional, pues supone la quiebra del principio democrático que ha de informar todo el ordenamiento. Pero confiar a un órgano jurisdiccional tal facultad de cese sobre la base de difusos conceptos débilmente tipificados y, sobre todo, de manera potestativa, supone simplemente una aberración jurídica sin precedentes consentida y alentada en aras de la sacrosanta e ilimitada independencia.

Pero no queda aquí la cosa. Los miembros del Comité Ejecutivo, compuesto por el Presidente (que lo es también del BCE), el vicepresidente y cuatro vocales más, son nombrados todos ellos por el Consejo Europeo por mayoría cualificada para un periodo de 8 años improrrogables, debiendo ser elegidos entre personalidades europeas de reconocida experiencia y prestigio en asuntos monetarios o bancarios.<5> Ello posibilita y alienta el sinsentido de que los causantes de la crisis actual se sienten ahora en los cómodos sillones del BCE. Ex-banqueros como el propio Draghi, vinculado nada más y nada menos que a la caritativa Goldman Sachs, constituyen la tónica general en el seno del Banco.

La opacidad del BCE

Ahora bien, como hubiera sido simplemente escandaloso crear una institución con tan relevantes atribuciones y al mismo tiempo eximirla de cualquier control o responsabilidad democrática, los Tratados y los Estatutos contemplaron desde el inicio débiles mecanismos de control para dar un tenue barniz democrático a las actuaciones del BCE sin socavar ni un ápice, eso sí, su santa independencia. Mecanismos tales como la presentación de informes o la comparecencia ante el Parlamento europeo de los miembros del Comité Ejecutivo (sin posibilidad de influir en ellos con preguntas o sugerencias incómodas),<6> no dejan de ser meras formalidades que no atenúan el déficit democrático de la institución.

A la insuficiencia de estas medidas, más destinadas a la necesaria cooperación y equilibrio institucional que a un adecuado control democrático, se suma la opacidad de las decisiones del BCE. Los Estatutos<7> determinan la confidencialidad de las reuniones y deliberaciones de los órganos rectores del BCE y deja al arbitrio del Consejo de Gobierno la posibilidad de dar a conocer (que no publicar) los documentos emanados de aquellos. La regla general es que se podrá acceder a los documentos del BCE cuando pasen solo....¡30 años!, y siempre que aun así lo quiera expresamente el Consejo de Gobierno.<8> Permitámonos un ejemplo que quizá ilustre al lector esta anómala (por decir algo) previsión: imagínense que hasta 2042 no podremos los europeos (los que vivan todavía) conocer las decisiones en política monetaria que ha estado adoptando el BCE en la actual coyuntura económica. Por si fuera poco, se priva al Tribunal de Cuentas de la fiscalización de los ingresos y gastos de la entidad emisora,<9> la cual, además, aprueba directamente y sin control sus presupuestos.


Así pues, el BCE se constituye en una institución que goza de una autonomía sin precedentes, tanto desde el punto de vista propiamente institucional y funcional, como personal; tres manifestaciones de un mismo fenómeno que arroja serias dudas sobre la pervivencia del principio democrático en el guardián del euro y que reafirman su naturaleza hobbesiana en tanto poder incontrolado.<10> Como en el Leviatán del ínclito inglés, los súbditos, convertidos ahora en Estados, instituciones comunitarias y ciudadanos europeos, no pueden siquiera discutir las acciones de su soberano (léase Mario Dragui y demás técnicos de reconocido prestigio) ni acusarle de injusticias, pues éste se erige inamovible en tanto encarna directamente el interés general (ahora estabilidad de precios).

Nos guste o no, la política monetaria, como su propio nombre aventura, es política. Aunque se quiera crear una comunidad epistémica de técnicos economistas, sus decisiones no dejan de tener naturaleza política, en tanto derivan de una elección premeditada entre un amplio abanico de posibilidades y cuya influencia directa en la economía (y en el día a día de los ciudadanos) es evidente. Es en ese acto de elección discrecional «donde se encuentra la verdadera capacidad de decisión política del BCE»,<11> capacidad que, atribuida a una institución sin control alguno (y casi sin legitimidad), contraviene el principio democrático inherente en todos los sistemas constitucionales europeos.

Los técnicos y economistas miembros del Comité Ejecutivo o del Consejo de Gobierno del BCE se han erigido en los portadores del interés general que subyace bajo el eufemístico objetivo de la estabilidad de precios. Ellos son los que, sin legitimidad democrática y sin control institucional alguno, determinan buena parte del devenir económico de las naciones europeas. No responden ante nadie, no pueden ser separados y sus decisiones no pueden ser discutidas. No son, en definitiva, políticos. Y sin embargo toman decisiones políticas tan relevantes como, en ocasiones, secretas. Por ello, es una exigencia jurídica y una necesidad política reformar la institución monetaria europea, conservando, si así se precisa, un cierto grado de autonomía, pero eliminando de raíz una independencia inasumible constitucionalmente.

Una mayor participación del Parlamento Europeo, la posibilidad de revocación de los miembros de los órganos rectores por mayoría cualificada o el aumento de la transparencia de sus decisiones, acercarían más la institución a la adecuada profundización democrática que debiera acompañar la integración europea.


Notas pie de página



Gabriel Moreno González
Comisión de Justicia Fiscal y Financiera Global

ATTAC España

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Aspectos a destacar del Plan Bolonia en la Facultad Derecho Uex

Por: Virginia Rodriguez Macias

La semana anterior a las vacaciones de semana santa, el Señor Decano, acudió al Aula de 2º Grado Derecho Tarde para aclarar a los estudiantes algunas de las dudas e interrogantes que aun sigue habiendo sobre la metodología del Plan de estudios Bolonia. A contiinuación paso a transcribir lo que nos aclaró en su visita:

Hay que tener en cuenta, principalmente, que todo lo dicho afecta a todos los cursos que ya estan en Plan Bolinia, es decir 1º,2º Y 3º.

En primer lugar y aunque se realice en otras facultades, no se impartirán clases en lengua extranjera como optativa, en este asunto, el de la optatividad, habrá que cumplir unos requisitos para poder cursarlas, es decir, para optar a cursar las asignaturas de optatividad, habrá tenido que superar el alumno el 75% de las asignaturas obligatorias. Los bloques de asignaturas optativas se distribuirán de la siguiente manera:

1. 3º Grado Derecho, en su 2º cuatrimestre habrá la optatividad 2*1, posibilidad de 2 optativas a elegir 1, siendo la impartición de la asignatura por la tarde.
2. 4º Grado Derecho, en su 2 cuatrimestre, para el año que viene se ofertarán 10 optativas a elegir 4+ trabajo fin de grado, el Decano aseguró que la impartición de sus clases serán todas por la tarde para evitar incompatibilidades horarias con los alumnos de Tarde.

También dentro de la oferta de optativas se ofertará 1 optativa( prácticas externas-mañana) en el que habrá un número máximo de plazas, las cuáles no facilitó, pero si que la entrada para cursar la optativa se regirá por nota de expediente.

MUY IMPORTANTE Y CON APLICACIÓN A TODOS LOS CURSOS, si un alumno no ha superado una asignatura de 1º Grado Derecho, no podrá matricularse en ninguna asignatura de 4º hasta su superación.

Sobre el Trabajo de fin de carrera, de entre su contenido, deberá constar 1 folio al menos presentado en lengua extranjera, a modo de resumen del trabajo (abstract). Las personas que presenten el haber cursado beca ERASMUS se entenderá que tienen superado el nivel de lengua extranjera y no deberán hacer lo anteriormente citado en el Trabajo fin de carrera. Para la elección de los aspectos del Trabajo fin de carrera y el tutor a elegir, también se regirá por orden de expedientes académicos.

También los créditos que se hayan podido conseguir por jornadas, cursos, por ostentar cargos de delegado/a o subdelegado/a, trabajos en ONGs, deportistas de alta competición, alcanzando la cifra de 6 créditos podrá ser convalidados por una asignatura y de sobrar créditos sin poder convalidar aparecerán en el expediente como formación añadida.

Por último, sobre el máster de abogacía, tendrá una duración de 1 año, iniciándose en Octubre y acabando en Octubre del año siguiente con un período de vacaciones en el mes de Agosto. Constará de 90 créditos, 60 técnicos y 30 prácticos, las materias más represenativas a grosso modo del Máster será Ontología, Organización interna de despacho, minutar y Derecho Procesal. Trás la superación de lo anterior habrá un período de preparación de 2 meses para el examen de Estado que constará de un tipo test y caso práctico. No se pudo especificar aun la cuantía del Máster pero se aseguró que sería nuestra universidad una de las más asequibles a nivel nacional.

Todo esto es lo que os podemos aportar sobre los puntos que aclaro el Señor Decano sobre las dudas y rumores del Plan Bolonia, espero que os solucione alguna duda u os añada alguna información nueva.

II edición ciclo simulación de Juicio

El día 17 de abril tendrá lugar en el Palacio de Justicia de Cáceres una simulación de un juicio penal en la que contamos con la participación del magistrado Rafael Estévez, Juez Titular del Juzgado de lo Penal N.º 1 de Cáceres. La hora está aún pendiente de confirmación pero así podéis ir reservando el día si os parece interesante la actividad.
COORDINADORES: Rafael Valencia Candalija. Profesor de Derecho Eclesiástico del Estado. Carlota Ruiz González. Profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social. Periodo de inscripción: del 19 de marzo al 26 de marzo. Lugar de inscripción: Conserjería Facultad de Derecho. Inscripción gratuita. Solicitados 1.5 créditos de Libre Elección/Optativa.

Teoría de Antonio Recio (¡mayorista!¡no limpia pescado!)




Antonio Recio Matamoros (el segundo apellido no es ninguna casualidad) es un personaje bastante popular en la parrilla televisiva actual, capaz de crear situaciones tan cómicas como esperpénticas y que ha conseguido algo que a priori me parecía imposible, me he vuelto asiduo a un programa de Telecinco, sí, el canal del Bunga-Cavaliere Berlusconi, ese depravado pervertido al que nadie echa ahora de menos, pero más allá de “guarrillas pelirrojas” y “¿cómo tiene el chocho?” en el último capítulo de la quinta temporada Antonio Recio alertó de un peligro que, aunque por ahora parece inexistente, podría irse revistiendo de una gravedad que resultaría cuanto menos inquietante para la sociedad española, pero para aclarar la teoría conviene explicar las cosas desde el principio:

Vulgarmente hablando, España está muy jodida, la tasa de paro sigue en vertiginoso ascenso (esto es en lo único en que somos los primeros de la Unión Europea) y no se vislumbra ni un solo atisbo de recuperación económica, más bien todo lo contrario, la situación cada vez parece más insostenible; En este contexto las últimas elecciones han deparado un resultado que deja vía libre al PP para intentar resolver la crisis a su antojo, la sociedad ha depositado su voto en Mariano Rajoy con la esperanza de que sea él quien arregle todos los males que nos atormentan (¡me apiado de él! lo agusto que estaría fumándose un buen puro en su Registro de la Propiedad sin ninguna necesidad de complicarse tanto la vida).

Con el estrecho margen que le dejan la Unión Europea y los Mercados ya se ha visto obligado a incumplir una de sus promesas electorales, ya ha subido el IRPF pero ha prometido que el IVA no lo subirá (mucho me temo que eso será lo siguiente) y aunque entra en la lógica darle un cierto tiempo, si no llegan pronto resultados y si la reforma del mercado laboral no es todo lo efectiva que se desea, probablemente empiece a cundir un descontento social que puede desembocar en varias vías.

Una de ellas no se ha hecho esperar tanto: el 15-M que, aun partiendo de un espíritu sano de pura renovación democrática, deja abiertas varias incógnitas, por ejemplo ¿cuánto tiempo tardarán en darse cuenta sus miembros de que sin un líder, una cara visible, alguien que unifique a los grupos de todas las ciudades españolas para coordinarlos y clarificar algunas de sus propuestas, no conseguirán un poder de influencia lo suficientemente poderoso como para que éstas dejen de parecer utopías? ¿O realmente creen en la democracia participativa en un país tan poco dado a la cultura como España, en el que las chonis televisivas maleducadas y llenas de mala leche alcanzan cuotas máximas de audiencia? ¿Pretenden que toda la gente que vive apartada de la cultura, que está directamente relacionada con el progreso y desarrollo de un pueblo, y sin ningún criterio político puedan tener una mayor importancia en la toma de decisiones? ¿No actuarán unos pocos políticos (no todos, ni muchísimo menos) como la red que sostiene la decencia de un país cuyas gentes se han descuidado a sí mismas?

En medio de esta marabunta de dudas y cuestiones es donde aparece el amigo Antonio Recio quien, tras soltar un centollazo a Zapatero emergió como el líder carismático que este país necesita. Ha sido él quien ha advertido del hipotético peligro que se cierne sobre nuestra sociedad al poder prorrumpir en cualquier momento un líder populista y demagogo que en nombre de la Patria (¿dónde estará nuestra Patria?) o del pueblo español (que no sabe ni por dónde anda) se gane a estas inocentes masas diciéndoles todo lo que quieren oír (¡vais a tener trabajo!, ¡voy a bajar los impuestos!, ¡se van a acabar los amiguismos!) y que posteriormente quiera saltarse nuestra Constitución, que ahora pienso que también puede ser otra red que nos sostenga más allá de sus defectos, y posteriormente la Democracia, nuestra Democracia, esa que fue la última ocasión en que todos los españoles nos pusimos de acuerdo. Con las crisis acaban temblando las bases de todo y si no se empieza a vislumbrar algún nimio signo de mejora, siendo en Rajoy en quien se albergan las esperanzas de la mayoría del pueblo español, cundirá el descontento anteriormente mencionado. Y ese es el contexto más propicio para que emerjan líderes peligrosos. Quizá debamos recuperar el sentimiento de unidad de la Transición, limar asperezas y fijarnos un objetivo común, pues ésta será la única forma que tengamos de ponernos nuevamente todos de acuerdo.
Esto al fin y al cabo no deja de ser una Teoría.

¿Cómo somos los españoles?
¿Dónde está ya nuestra grandeza?
¡Si pensamos con los cojones!
¡Y follamos con la cabeza!

Antropología crítica y el hundimiento del mito civilizador occidental.


La incuestionada superioridad de la civilización occidental se agota con el movimiento de liberación del Tercer Mundo, la entrada de estas sociedades como sujetos  autónomos de la Historia pone un interrogante sobre la naturaleza universal de la narración e interpretación de una Historia, de la cual, Occidente se ha encargado de modo exclusivo, durante mucho tiempo de adueñarse. De este modo se inicia una posición crítica sobre la postulación antropológica llevada a cabo, por los antropólogos indigenistas, que teorizarán más tarde sobre la descolonización y que rechazan en bloque y de manera radical la civilización occidental, la dominación ejercida por ésta y reclaman, que sería imprescindible recabar la Historia humana a partir del momento en que Europa (Occidente) la deja abandonada en su afán de reducirla y simplificarla en múltiples facetas.
La unión de todos estos elementos, determina lo que se viene a denominar la crisis de la antropología moderna y el arranque de una crítica antropológica, ahonda en los ideales en los que descansa la concepción burguesa de hombre y sociedad. Un autor muy destacado en estas teoría críticas sería el antropólogo R.Jaulin, que expresó entre otras la idea de que el peso demográfico de otras civilizaciones, les permitirá cualquiera sea la presión del imperialismo, volver a encontrar la autenticidad, este sería el caso de los indios andinos al tiempo que los del Amazonas están condenados a la muerte cultural.

El punto de arranque de esta rama crítica es la denuncia al arrasamiento colonial y de sus consecuencias, destrucción de sociedades y culturas, un imperialismo desmedido de la civilización occidental; destrucción de pequeños grupos de sociedades juzgadas, en el sometimiento colonial, de marginales, por ejemplo y un claro caso los anteriormente citados indios del Amazonas. La etnología, (en este caso la colonial), que es la ciencia que se encarga del estudio y comparación de los pueblos primitivos y actuales, no denunció este atrofiamiento antropológico, que sólo se encerró en sí mismo en el halo occidental de juzgamiento de las demás civilizaciones no desarrolladas a su nivel y la deshumanización de la naturaleza de tales pueblos.

En tal, esta crisis de la antropología no hizo más que crear la idea de distintas formas de naturaleza humana, civilizaciones enfocadas en dos vertientes la civilización blanca y la del indiginismo, por otra parte, la sociedad que nos toca, blanca, autora de la criminalidad cultural, el etnocidio, extensión de nosotros mismos a un modelo contradictorio y reeducable a nuestra imagen y semejanza, llegamos así al problema de esta ciencia, la constitución de una antropología que lejos de construir una teoría general de las sociedades, crea una teoría a partir de la nuestra.

A modo de conclusión, reconstruir distintas civilizaciones a base de fragmentos de la nuestra resulta absurdo como una vuelta a nuestros pasados coloniales, ¿cuántos pueblos y con ellos culturas estarán disfrazadas bajo reglas impuestas por nosotros y que no llegarán a conocerse tal y como fueron realmente? ¿Nos gustaría que fuéramos recordados por los que dieron fin a nuestra cultura y desarrollo como tales?

Virginia Rodríguez Macías

El nivel B1 obligatorio para la obtención de estudios de Grado.


Con objetivo de seguir actualizando el blog, en la labor de informar sobre aquellas cuestiones que interesan a los estudiantes, sobre las cuales hemos sido informados y a más de uno les ha llegado por sorpresa…

Sin intención de extenderme mucho, comentar lo más debatido en la Universidad antes de irnos de vacaciones de navidad.

Sorprende a muchos alumnos que impongan para la obtención del título de grado el nivel B1 (según el Marco Común Europeo de las Lenguas, un nivel intermedio de ingles) aunque sobre esta noticia se lleva hablando desde 2009, recordar que somos la primera promoción de este nuevo plan de estudios en la UEX.

El objetivo del Espacio Europeo de Educación Superior pretende que los nuevos graduados puedan comunicarse con sus vecinos europeos y realizar su profesión en cualquier país de la UE.

¡La idea no suena mal en la etapa actual de nuestro mercado de trabajo!

Para los alumnos españoles es todo un reto ya que durante la enseñanza obligatoria pública apenas adquirimos conocimientos que nos permitan comunicarnos con fluidez en un segundo idioma.

Las formas de alcanzar este nivel son varias, todavía nos falta ver la normativa de competencia de segundo idioma que ha elegido nuestra facultad para implantar este requisito aunque supongo no varía mucho de otras universidades.

En la Facultad de Derecho durante los cursos 2009-2013 y siguiente promoción, organiza un curso impartido por el departamento de filología inglesa de la Facultad de filosofía de Cáceres, posibilitando un examen final con el objetivo de cumplir con la imposición de competencia en un segundo idioma.

Más información en la Facultad de Derecho de Cáceres.

FORO DE ESTUDIANTES GRADOUEX


¡Ahora sí! Ya tenemos un foro de estudiantes de la UEX, realizado por alumnos y con  aportaciones sobre nuestra realidad como estudiantes en la Universidad de Extremadura, preguntas sobre las asignaturas optativas, dudas sobre el Plan Bolonia, cualquier queja en le petit comite´s, en general todas las inquietudes y nuevas aportaciones que queramos introducir en beneficio de toda la comunidad de estudiantes.
Nuevo punto de encuentro serio y real donde colaboramos todos para alcanzar un acuerdo común entre los alumnos y que sirva nuestra experiencia para los nuevos estudiantes de grado en derecho en la UEX.